El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció la gratuidad de la primera matrícula universitaria a partir del próximo curso académico durante la toma de posesión del rector José Julián Garde en el campus toledano de la Fábrica de Armas. Esta medida busca evitar que las limitaciones económicas impidan el acceso a la educación superior de los jóvenes castellanomanchegos.
El mandatario regional instó al Gobierno central a extender esta iniciativa a nivel nacional, valorada en 1.000 millones de euros, y anunció que planteará esta propuesta en la próxima conferencia sectorial. García-Page enfatizó la importancia de implementar medidas uniformes en todo el territorio español, en lugar de actuaciones territoriales independientes.
Durante el acto, el presidente regional también reveló la apertura del período de alegaciones para la nueva Ley de Universidades de Castilla-La Mancha, una normativa que, aunque permitirá la existencia de centros privados, busca fortalecer principalmente las instituciones públicas. Además, manifestó su disposición a renegociar un nuevo contrato-programa para regular el funcionamiento de la Universidad regional.
El mandatario aprovechó la ocasión para advertir sobre la situación límite que enfrentan las autonomías en materia de financiación, reclamando un sistema más justo para mantener las estructuras establecidas durante años. El evento contó con la presencia de autoridades locales y académicas, incluyendo a la delegada del Gobierno, Milagros Tolón, y al alcalde de Toledo, Carlos Velázquez.